Capítulo IV. Un auto de fe.


Yo...tú... él... nosotros... vosotros... ellos.

- ¡Oh, Padre, han sido ellos!

- ¿Quiénes, Hija mía?

- ¡Ellos!

- Tranquila, Hija mía, estás muy tensa.- acto seguido el Padre Pirulo tomó el laxo ser de María de las Virtudes por las astas.

– ¡Oh, Padre!

- Hija Mía, vamos a relajarte, conéctate con tu cuerpo y piensa en un lugar idílico, estás ahora en el mar Caribe, ¡Oh, Hija! ¿visualizas ahora el mar?

......

-¡OK! Estás ahora en una preciosa isla, ¡Oh, Hija! ¿visualizas ahora la isla?

......

- ¡OK! Es ahora un hermoso día y el cielo está azul, ¿visualizas ahora el cielo azul?

......

-¡OK! Ahora te darás un baño en el hermoso mar, ¡Oh, Hija! ¿visualizas ahora el mar?

......

-¡Hija Mía, visualizas ahora el mar!

- ¡Oh, Padre, y también los pececitos de colores!

-¡Oh, Hija! ¿Y pueden esos pececitos de colores zambullirse en el mar bravío?

-¡Oh, Padre, ahora visualizo un rayo!

- ¡Oh, Hija!, ¿No ves acaso el cuerpo y el alma de nuestro Señor?

-¡Oh, Padre! ¡Sí! ¡Oh! ¡ Sí lo veo, Sí!

- ¿Y de quién es ahora ese cuerpecito?

-¡Tuyo, Señor!

- ¡Muy bien, Hija mía!

- ¡Oh, Padre! ¿acaso estoy yo enferma?

-¡No, Hija!

-Entonces ¿qué tengo, Padre?

– Oh, Hija Mía...tú tienes…

-¿Qué tengo, Padre?

-Oh, tú tienes….

- ¡Por Dios! ¿Qué tengo, Padre?

- Oh, Hija Mía, tú tienes… ¡Tienes la conmiseración de nuestro Señor! ¡Hija mía, la fe y el amor hacia nuestro Señor mueven montañas!

–¡Oh, Padre! ¡La tierra está crujiendo!

– ¡Ahá! ¡Has mordido la fruta prohibida!

- ¡Perdóneme, Padre!

– Hija mía, ¿acaso has venido aquí para obtener mi perdón? ¡Es a él a quien debes de redimirte! ¡Es El quien te absolverá de toda culpa!

- ¡Oh, Virgen María con pecado concebido!

- Hija mía, ¡no puedes huir de tu propio calvario! ¡Los actos irreflexivos tienen sus consecuencias!
–¡Oh, Padre!

– Hija Mía, presta atención. Hija Mía, no estás sola. Existen otras almas como la tuya que también se han perdido del camino de Nuestro Señor...

-¡Muchas otras como tú en el medio de este escabroso asunto! Tranquila Hija Mía, estás con una obsesión proyectada en los albores de tu ego más profundo. Nuestro Señor se ha apiadado de todas las ovejitas descarriadas, y con tal noble propósito se ha fundado la Asociación de Adoratrices del Divino Bulto, con domicilio constituído en la Plaza de los Pasos Perdidos, a su imagen y semejanza.

-¡Una noble organización no gubernamental de la cual soy parte fundamental! - Monseñor Pirulo sonrió con elegancia.

- ¡Para que todas las criaturas como tú puedan redimir su ominosa conducta!

A partir de mañana comenzarás a concurrir a la congregación de Las Mojigatas en la Plaza ¡Irás seiscientas sesenta y seis veces!. – Monseñor Pirulo se puso de pie y sonrió con suspicacia, dando por finalizado el sermón.

-Luego acordaremos la modalidad de pago en especias.-Acto seguido se cubrió con la sotana y acompañó a María de las Virtudes hasta el portón.

–¿Estás lista, Hija Mía? Acto seguido la despidió con todos los augurios de un éxito rotundo.

1 comentario:

  1. Caray!
    Llego acá por recomendación de una buena amiga, muy logradas tus historias, abrazoooo
    Luz

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